Haters, tipos y casos. Mi opinión, análisis y reflexión.

Cada vez es más común encontrarnos con personas que critican o incluso odian lo que hacemos. Al principio, cuando todo esto ocurrió, sentí una verdadera confusión. Con mi tendencia a analizar todo, me preguntaba si esos comentarios negativos estaban justificados. ¿Venían de personas coherentes, o tal vez de gente aburrida que necesitaba rebajar a otros? ¿Eran personas infelices? Me llevó a pensar si existe alguien o algo que no recibe críticas, si esos comentarios son opiniones sinceras o simplemente están destinadas a herir. Me cuestioné si los autores de estos comentarios son conscientes del daño que causan o si, tal vez, quienes los reciben somos demasiado sensibles. En realidad, cada persona tiene su propio mundo, con pensamientos, creencias, experiencias y educación; y, sobre todo, cada uno tiene su nivel de empatía.

Primer caso: He visto de cerca cómo alguien criticaba a quien seguía, y lo que más me sorprendió fue escucharle decir: "jajaja, soy fan y hater de tal persona", mientras escribía un comentario ofensivo y, al mismo tiempo, miraba todos sus vídeos. Entonces, ¿de verdad estamos ante una persona infeliz o "mala"? ¿Deberíamos tomar en serio estos comentarios? ¿Cuántos comentarios ofensivos se escriben así, casi sin sentido?

Segundo caso: Me preguntaba si realmente existe alguien que no recibe críticas. Observo a influencers, no como ídolos, sino como figuras de influencia, y vi cómo una joven simpática, amable y trabajadora, que simplemente hacía lo que su audiencia pedía, recibía críticas intensas en cuanto alguien no estaba de acuerdo con ella. ¿Será que algunos empezarán a odiar cuando alguien no actúa como esperan? ¿Olvidan que son personas y los elevan a una posición idealizada, como si no pudieran cometer errores?

Tercer caso: Esto me sucedió a mí personalmente. A diario recibimos cumplidos, mensajes de aliento y apoyo, y personas que aprecian nuestro trabajo. Pero un día recibí un insulto de un seguidor, y, en mi ignorancia, respondí, con la intención de entender su punto de vista o debatir. Fue entonces cuando me dijo: "Te insulté porque era la única manera de que me prestaras atención". Me sentí ingenua, pensando en cómo caí en su juego. Me pregunté: ¿cuántos comentarios se escriben solo para llamar la atención? ¿Realmente debemos darles importancia?

Reflexión: No hay absolutamente nada con lo que todo el mundo está de acuerdo. La gente se molesta con nuestros logros. No debemos dar demasiada importancia a quienes dicen odiarnos, porque, en el fondo, es posible que en realidad les gustemos más de lo que reconocen. Intentar cambiar su opinión solo muestra nuestra vulnerabilidad y les da la idea de que lograron algo. La mejor manera de responder a la negatividad es, simplemente, ignorarla.

Anterior
Anterior

Intentar siempre agradarles a otros

Siguiente
Siguiente

Conseguir Amor Propio