Conseguir Amor Propio
Quiero compartir contigo mi experiencia en el camino hacia el amor propio, cómo aprendí a valorarme y a amar cada parte de mí. Durante mucho tiempo, en mi afán de ser querida, vivía en una tristeza constante. Parecía que nunca lograba ser aceptada por esas personas en las que ponía mi atención, y al enfocarme en ellos, me olvidaba de quién era yo. Llegué a odiar aspectos de mí misma. Pero, ¿te has preguntado alguna vez si esas personas a las que intentas agradar realmente valen la pena?
Reflexiona por un momento sobre lo que estas personas valoran. ¿Es acaso el estatus social? ¿La apariencia física? ¿Lo material? A veces es fácil darse cuenta de esto, ya que de la abundancia del corazón habla la boca. Tú decides qué quieres valorar y qué buscas alcanzar. Ser uno más en la multitud es sencillo: solo tienes que ignorar lo que realmente quieres, perseguir la aceptación en lugar de tu felicidad, y olvidarte de quienes te aman por perseguir a aquellos que te darían la espalda en cuanto no encajes en su molde.
Me di cuenta de que, muchas veces, quienes más aparentan son quienes más sufren. Olvidaron su verdadera esencia por seguir la moda del momento. ¿Cómo encuentras el amor propio en medio de todo esto? No lo obtendrás buscando aceptación en personas que no valoran quién eres realmente. El amor propio surge al recordar todo lo que has superado, de reconocer tus fortalezas. Si has llegado hasta aquí, es porque enfrentaste desafíos, algunos con ayuda y otros en soledad. Mírate al espejo y recuerda todo lo que te hizo más fuerte, cada lágrima, cada momento difícil. Nadie puede invalidar tus esfuerzos, porque fuiste tú quien los superó.
¿Acaso mantenerte en pie es fácil? ¿Levantarte cada día para enfrentar tus desafíos lo es? Me puse a recordar quien estuvo ahí cuando mas lo necesité, quien fue la persona que me preguntó en un día malo cómo estaba, si necesitaba algo, y sabes qué, pase mis peores momento sola, aun cuando ni si quiera creia en mi, entonces me amé, y me prometí a mi misma que jamás volvería a dejar que nadie desvalorice mi persona, porque cuando estuve sola, me levante sin fuerzas, llorando, seguí luchando, y hoy vivo lo que quiero porque encontré fuerza en mi debilidad, quien es el duende para criticar tu altura? Mira a tu alrededor y aprecia todo lo que has logrado gracias a tus esfuerzos. Tu felicidad no depende de alguien más, sino de lo que tú decides valorar. El amor propio te asegura que no deposites tu bienestar en otra persona; te permitirá compartir tu felicidad con alguien que te haga aún más feliz, sin aceptar menos de lo que mereces, porque no pienso que el pensamiento correcto sea “buscare a alguien para ser feliz”, si no, “buscare mi felicidad para cuando alguien aparezca no me conforme con cualquiera”.
Tu amor propio cuidará de ti y de tu paz. No le dará a nadie el poder de hacerte sufrir. Y si alguien intenta desvalorizarte, podrás mirarlo con una sonrisa y pensar: Ojalá algún día puedas amarte como yo me amo a mí. Y te iras sin ninguna culpa.
Un ejercicio que a mi me sirvió fue, ¿qué le dirias a tu “Yo” si pudieras tenerla enfrente tuyo?, como tratarias a tu “Yo de niño” si tuvieras que cuidarlo? Yo me miro y lo único que deseo es abrazarme, y decirle que merece que la cuide, prometerle que ya no le hablare mal, y le recordare lo guerrera que fué y es.
