Intentar siempre agradarles a otros

Es humano querer agradar a todos, pero no es algo positivo. Esta inclinación está en nuestro interior y necesita ser trabajada, ya que intentar complacer a los demás puede volverse agotador y, en cierta forma, egoísta. En el afán de agradar, es fácil perder la conexión con nuestra verdadera identidad y terminar haciendo cosas que no reflejan quiénes somos, creando un engaño para ambas partes. ¿Qué pasa si, pese a todos los esfuerzos, no logras agradar? Esto puede generar frustración, ya que el intento fallido de complacer a todos te deja vacío. ¿Y si consigues agradar, pero te cansas de no ser tú mismo? Esa frustración surgirá cuando dejes de actuar de la forma en que fingías ser, tanto para ti como para quienes se acercaron a esa versión de ti.

Entonces, ¿qué es lo correcto? En mi opinión, primero debes aceptar quién eres, gustarte a ti mismo y relajarte. Al ser tú mismo, atraerás personas auténticas, personas que te amarán tal y como eres, con tus virtudes y defectos, y que elegirán quedarse. Esas personas te apreciarán por lo que son cuando están contigo, y así podrás experimentar un amor sincero y verdadero, fortaleciendo tu amor propio. No necesitas llevar una máscara constantemente; eso cansa y acaba afectando tu ánimo y bienestar.

y recuerda, “No somos monedita de oro para agradarle a todo el mundo”, Da gracias a aquellos que te desprecian, solo están dejando lugar a esos que serán reales.

Anterior
Anterior

No Es Por Qué, Si No Para Qué

Siguiente
Siguiente

Haters, tipos y casos. Mi opinión, análisis y reflexión.